El trastorno por atracones se caracteriza por episodios recurrentes de ingesta excesiva de alimentos en un período de tiempo específico, acompañados por una sensación de pérdida de control durante los atracones. A diferencia de la bulimia o anorexia nerviosa, las personas con trastorno por atracones no participan en comportamientos compensatorios, como el vómito o el ejercicio excesivo, para evitar el aumento de peso.
Los episodios de atracones suelen ir acompañados de sentimientos intensos de culpa, vergüenza y malestar emocional. Además, el trastorno por atracones está asociado con la presencia de tres o más de los siguientes síntomas: comer más rápido de lo normal, comer hasta sentirse incómodamente lleno, comer grandes cantidades de alimentos cuando no se siente físicamente hambriento y comer solo debido a la vergüenza asociada con la cantidad de alimentos consumidos. Las consecuencias del trastorno por atracones pueden dar lugar a problemas gastrointestinales, aumento de peso y la posibilidad de desarrollar condiciones médicas relacionadas con la obesidad, como la diabetes tipo 2 y enfermedades cardíacas. Además, está vinculado con depresión, ansiedad y baja autoestima; la carga emocional asociada con la pérdida de control durante los atracones puede generar un círculo vicioso de consumo excesivo de alimentos como mecanismo de afrontamiento, perpetuando el trastorno.
Su tratamiento exitoso requiere un enfoque integral que aborde los comportamientos alimentarios disfuncionales y los factores subyacentes. La investigación continua y el desarrollo de enfoques terapéuticos eficaces son esenciales para mejorar la calidad de vida de aquellos que enfrentan este desafío.
- Episodios recurrentes de atracones. Un episodio de atracón se caracteriza por los dos hechos siguientes: Ingestión, en un período determinado de una cantidad de alimentos que es claramente superior a la que la mayoría de las personas ingerirían en un período similar en circunstancias parecidas. Y sensación de falta de control sobre lo que se ingiere durante el episodio.
- Los episodios de atracones se asocian a tres (o más) de los hechos siguientes:
- Comer mucho más rápidamente de lo normal.
- Comer hasta sentirse desagradablemente lleno.
- Comer grandes cantidades de alimentos cuando no se siente hambre físicamente.
- Comer solo debido a la vergüenza que se siente por la cantidad que se ingiere.
- Sentirse luego a disgusto con uno mismo, deprimido o muy avergonzado.
- Malestar intenso respecto a los atracones.
- Los atracones se producen, de promedio, al menos una vez a la semana durante tres meses.
- El atracón no se asocia a la presencia recurrente de un comportamiento compensatorio inapropiado como en la bulimia nerviosa y no se produce exclusivamente en el curso de la bulimia nerviosa o la anorexia nerviosa.
Tratamientos para el trastorno por atracones
- Psicoterapia: Las terapias que suelen ser útiles para tratar la anorexia son la T.C.C., la terapia interpersonal y la terapia dialéctica conductual.
- T.C.C: Ayuda a afrontar mejor los problemas que pueden provocar episodios de atracones, como los sentimientos negativos acerca de tu cuerpo o un estado de ánimo deprimido. También puede darte un mejor sentido de control de tu comportamiento y ayudarte a regular los patrones de alimentación.
- Terapia interpersonal: El objetivo es mejorar las habilidades interpersonales: cómo el paciente se relaciona con los demás, incluidos tus familiares, amigos y compañeros de trabajo. Esto puede ayudar a reducir los episodios de atracones ocasionados por las relaciones problemáticas y las habilidades de comunicación poco saludables.
- Terapia dialéctica conductual: Ayuda a aprender habilidades conductuales que ayudan a tolerar el estrés, regular las emociones y mejorar relaciones con los demás; todo esto puede reducir el deseo de consumir en exceso.
